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La visita de Teck pone en foco el próximo desafío de la minería mendocina

  • Foto del escritor: Edu Gajardo
    Edu Gajardo
  • 28 jul
  • 3 min de lectura

La visita de Teck a Mendoza no dejó anuncios de inversión, pero sí una referencia útil para entender cómo evolucionan los proyectos de exploración antes de captar el interés de una de las principales productoras de cobre del mundo.

La visita de ejecutivos de Teck Resources a Mendoza incorporó a la provincia dentro del recorrido institucional que la compañía viene desarrollando en Argentina. Los representantes de la minera canadiense fueron recibidos por el gobernador Alfredo Cornejo junto con la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y el director de Minería, Jerónimo Shantal, en una agenda orientada a presentar el potencial geológico de Mendoza, el marco regulatorio vigente y el proceso de reactivación de la exploración metalífera.


El encuentro no dejó anuncios, sin embargo, la presencia de una de las principales productoras de cobre del mundo permite realizar otro ejercicio: analizar cómo una compañía de estas características suele incorporar nuevos activos a su cartera y qué grado de desarrollo exploratorio alcanzan esos proyectos antes de captar su interés.


La Coipita: un ejemplo de cómo ingresan las majors


El caso más cercano se encuentra del otro lado de la cordillera provincial. En San Juan, Teck no descubrió La Coipita ni adquirió un proyecto desarrollado. Su ingreso se produjo mediante un acuerdo de earn-in firmado con AbraSilver, que le permite alcanzar una participación mayoritaria en el proyecto a medida que cumple compromisos de inversión y financia nuevas etapas de exploración.


Ese punto resulta relevante porque muestra el momento en el que una empresa como Teck decidió involucrarse.


Cuando se concretó el acuerdo, La Coipita ya contaba con varios años de trabajos geológicos acumulados. La información obtenida mediante campañas de cartografía, geoquímica y geofísica había permitido construir un modelo geológico, identificar sectores prioritarios y reducir parte de la incertidumbre propia de las primeras etapas de exploración.


Sobre esa base, Teck asumió el financiamiento de campañas de perforación para profundizar el conocimiento del sistema mineralizado y evaluar su verdadero potencial.


Un recorrido habitual dentro de la industria


La historia de La Coipita refleja un esquema frecuente dentro del negocio minero. Las grandes compañías rara vez ingresan en las primeras etapas de un proyecto. Habitualmente son las empresas junior las que asumen el riesgo inicial, generan información geológica, delimitan objetivos de perforación y avanzan en la comprensión del sistema mineralizado.


Recién cuando ese trabajo alcanza determinado nivel de madurez comienzan a aparecer operadores con mayor capacidad financiera para acelerar la exploración o avanzar hacia etapas posteriores del desarrollo.


La visita de Teck a Mendoza no permite concluir aún que la compañía evalúe incorporarse a un proyecto específico. Pero sí ofrece una referencia concreta sobre el tipo de activos que suelen resultar atractivos para una empresa de esa escala.


El desafío que hoy enfrenta Mendoza


Ese modelo adquiere especial interés en el momento que atraviesa la provincia.

Durante los últimos años comenzaron a multiplicarse los proyectos de exploración impulsados por empresas junior, especialmente dentro de Malargüe Distrito Minero Occidental.


La mayor parte de ellos todavía se encuentra en pasos administrativos y otros generando información geológica, desarrollando campañas geoquímicas y geofísicas o preparando futuras perforaciones para comprender mejor sus sistemas mineralizados.


En ese contexto también aparece El Seguro, el proyecto de cobre que Impulsa Mendoza puso recientemente a concurso para incorporar un operador privado que continúe su exploración.


Si se hace una comparación con La Coipita, en un ejercicio para observar distintas etapas dentro del ciclo normal de desarrollo de un proyecto minero (que no busca establecer equivalencias entre ambos proyectos ni sugerir que Teck pueda participar del proceso abierto por Impulsa Mendoza), nos encontramos con que cuando Teck puso su mirada, La Coipita ya había alcanzado un grado de madurez para atraer a una major mediante un acuerdo de inversión.


Hoy El Seguro busca un operador que continúe generando conocimiento geológico. El proyecto dispone de información obtenida mediante estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos, pero aún debería profundizar en análisis y definir targets, entre otros puntos. Aunque, en momentos en que el cobre tiene una alta demanda, no hay que destacar que muchas empresas comiencen a asegurar su presencia en proyectos en etapas muy tempranas ante el alto nivel de competencia.


Más allá de la visita


La reunión entre Teck y las autoridades mendocinas no cambia, por sí sola, el mapa de inversiones de la provincia. Tampoco permite anticipar que la empresa tenga interés en un proyecto determinado. Pero sí deja una referencia útil para interpretar el momento que atraviesa Mendoza.


La pregunta que surge después del encuentro es cuántos de los proyectos que hoy atraviesan sus primeras campañas de exploración lograrán generar, en los próximos años, el volumen de información geológica, la definición de objetivos y la reducción del riesgo necesarios para despertar el interés de una compañía internacional de esa escala.

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