Eficiencia hídrica en Mendoza: números y márgenes de mejora
- Edu Gajardo
- hace 3 horas
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Solo el 14% de la red de canales está revestido y las mejoras de manejo permiten reducir consumos de hasta 70%.

Mendoza cuenta con una red hídrica de aproximadamente 15.000 kilómetros de canales, desarrollada a lo largo de más de un siglo. De ese total, solo el 14% se encuentra revestido, mientras que el resto corresponde a canales de tierra, con pérdidas significativas por infiltración y evaporación antes de que el agua llegue al uso productivo. El dato fue presentado en el marco del V Congreso Internacional Agua para el Futuro, organizado por el Departamento General de Irrigación.
Según información expuesta en ese foro técnico, el principal volumen de pérdidas del sistema se produce en la etapa de conducción, independientemente del uso final del recurso. Incluso en esquemas de manejo eficiente a nivel predial, una parte relevante del agua se pierde aguas arriba por deficiencias estructurales de infraestructura.
En cuanto a la forma de uso, datos del Censo Nacional Agropecuario 2018 muestran que en Mendoza el 68% del riego es gravitacional, el 24% corresponde a riego localizado, el 2% a aspersión, y el resto se distribuye entre otros sistemas. El predominio del riego superficial está asociado a restricciones económicas, energéticas y topográficas que limitan la adopción de sistemas presurizados a gran escala.
Los datos técnicos presentados indican que los mayores márgenes de ahorro se logran ajustando el manejo del riego. En riego superficial, la reducción del tiempo de riego explica cerca del 31% del ahorro potencial, la corrección de niveles mediante nivelación aporta alrededor del 18%, y las mejoras de infraestructura un 11% adicional. En conjunto, estas medidas permiten reducciones de consumo de agua de entre el 30% y el 70%, según cultivo y situación inicial, sin afectar el rendimiento productivo.
Otro dato técnico relevante surge del análisis de huella hídrica. De acuerdo con información de la FAO, aproximadamente el 70% del agua utilizada a nivel mundial está asociada a la producción de alimentos. Como ejemplo, para producir 30.000 kilos de papa se utilizan alrededor de 6,5 millones de litros de agua de riego, de los cuales solo 25.000 litros quedan incorporados al producto final, mientras que el resto retorna al ciclo hidrológico a través de la evapotranspiración.
Estos datos, presentados en el Congreso Agua para el Futuro y sistematizados en una nota publicada por Panorama Minero, muestran que el principal desafío hídrico de Mendoza se encuentra en la infraestructura de conducción, la eficiencia del sistema y la gestión del recurso, más que en el volumen utilizado en el uso final Riego, infraestructura y eficie….




















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