top of page

Manzano sobre PRC: aseguró que avanza con la planta piloto y confirmó que la logística no está resuelta

  • Foto del escritor: Edu Gajardo
    Edu Gajardo
  • hace 5 días
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: hace 3 días

Manzano incluyó a PRC dentro de su visión sobre la minería en Argentina durante el Atlantic Council, con una referencia puntual a la planta piloto de potasio en Malargüe y un planteo sobre la falta de logística.


José Luis Manzano volvió a referirse al proyecto Potasio Río Colorado (PRC) en Malargüe durante su participación en un encuentro del Atlantic Council, donde combinó una definición puntual sobre el estado de la iniciativa con una advertencia sobre uno de los principales condicionantes para su desarrollo.


En su exposición, el empresario sostuvo que el proyecto avanza. "Estamos construyendo planta piloto para empezar a producir” , al tiempo que reconoció que “todavía no está resuelta la logística” .


La referencia al yacimiento mendocino fue breve y sin precisiones, ni menciones a los compromisos asumidos tras el traspaso del activo, en un contexto donde se registran incumplimientos de los plazos y objetivos establecidos en el contrato entre Minera Aguilar (brazo minero de Manzano) y el Estado mendocino por el 88% del yacimiento.


El empresario encuadró esa situación dentro de un análisis más amplio de la industria minera. En ese contexto, al describir el proceso de desarrollo, señaló que en su caso, su empresa minera está en toda la cadena, desde la exploración hasta la producción. Allí indicó que toda la cadena está atravesada por dificultades que exceden lo geológico. “El medio es un calvario. Conseguir permisos, conseguir la plata, construir la mina” , afirmó, al referirse a un tramo que, según su visión, define el ritmo real de los proyectos.


La logística como condicionante central


En ese esquema, la logística aparece como el eje central de su diagnóstico. Manzano insistió en que la falta de infraestructura es el principal límite para el desarrollo del potasio en Mendoza y para la minería en general, y lo llevó a una definición directa: “A mí no me deja dormir la logística”.


Según detalló, la viabilidad de los proyectos en zonas cordilleranas depende de la disponibilidad de transporte ferroviario, líneas de alta tensión y acceso a puertos, elementos que hoy no están plenamente resueltos. Aunque los enumeró como una condición general, la logística es la gran piedra de tope que ha tenido el desarrollo del yacimiento malargüino.


El rol del Estado y el contexto internacional


En su análisis incluyó también una mirada sobre el rol del Estado. Sostuvo que las provincias deben garantizar “permitting” y “no interferencia”, entendiendo los permisos como una licencia social con respaldo, mientras que el gobierno nacional, según indicó, ha generado condiciones macroeconómicas que permiten acceder a financiamiento internacional, en particular a partir del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.


A esto sumó un enfoque internacional, al señalar la posibilidad de articular una relación con Estados Unidos basada en la complementariedad entre recursos y capital, incluyendo la figura de compradores estratégicos para minerales críticos. En ese marco, la infraestructura aparece como el punto de conexión entre la disponibilidad de recursos y su inserción en los mercados.


Dos definiciones y un escenario abierto


La exposición dejó así dos definiciones centrales sobre PRC: la construcción de la planta piloto (que es justamente uno de los incumplimientos de acuerdo a los plazos del contrato) y la falta de resolución logística. El resto del planteo se concentró en describir las condiciones necesarias para el desarrollo de la minería a escala nacional, en un discurso donde el proyecto de Malargüe quedó integrado a una lectura más amplia sobre los desafíos del sector.

Comentarios


#Mining

#MásMinería

bottom of page