PSJ proyecta escalar producción y se posiciona en la nueva etapa del cobre argentino
- Edu Gajardo
- hace 2 días
- 2 min de lectura
La compañía participó del encuentro binacional “Cordillera que Une”, donde puso el foco en logística, proveedores y cooperación técnica para la nueva etapa minera.

PSJ Cobre Mendocino volvió a posicionarse dentro de la nueva etapa minera de Mendoza y Argentina. Durante su participación en el encuentro binacional “Cordillera que Une”, realizado en Chile, la compañía expuso parte de su visión de crecimiento, reafirmó su potencial productivo y volvió a poner sobre la mesa una de las variables clave para su futuro operativo: la salida logística de su concentrado de cobre.
El evento reunió a autoridades políticas, referentes del sector minero, especialistas y actores logísticos de ambos lados de la cordillera para debatir sobre integración binacional, infraestructura y desarrollo productivo. En representación de PSJ participó Fabián Gregorio, CEO y presidente de la compañía, quien integró el panel “Proyección y Desarrollo” junto a funcionarios argentinos y representantes de la industria chilena.
Durante su exposición, Gregorio planteó que PSJ forma parte de una nueva generación de proyectos cupríferos que busca consolidarse dentro del actual ciclo de expansión minera del país. En ese marco, señaló que el proyecto tiene capacidad de crecimiento y podría alcanzar rápidamente una escala de entre 60.000 y 70.000 toneladas de cobre, por encima de las proyecciones iniciales que hoy rondan las 40.000 toneladas anuales promedio.
El ejecutivo sostuvo además que PSJ tiene altas probabilidades de convertirse en uno de los primeros proyectos cupríferos que Argentina vea entrar en producción dentro de esta nueva etapa, en un escenario donde el proyecto ya cuenta con ingreso formal al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aprobación ambiental y un cronograma que proyecta construcción desde 2027 y operación desde 2029.
Pero más allá de la escala y los plazos, uno de los ejes que volvió a tomar fuerza fue el logístico. Gregorio confirmó que los puertos chilenos siguen siendo la alternativa natural para la salida del concentrado por cercanía, aunque aclaró que la compañía sigue comparando esa opción con una eventual salida por puertos argentinos.
“Los puertos chilenos siempre han estado en nuestros papeles”, sostuvo, al tiempo que remarcó que esa alternativa ya forma parte del Informe de Impacto Ambiental del proyecto.
En esa línea, explicó que hoy la compañía compara 350 kilómetros hacia el Pacífico frente a 850 kilómetros hacia Rosario, aunque aclaró que la opción atlántica también presenta ventajas logísticas que continúan bajo evaluación.
Otro de los puntos que PSJ puso sobre la mesa fue la integración técnica con Chile. Gregorio destacó la experiencia acumulada del ecosistema minero chileno, especialmente en materia de proveedores, servicios y desarrollo de capacidades, y planteó que esa experiencia puede transformarse en una oportunidad concreta de transferencia de conocimiento y asociatividad con actores argentinos.
La compañía también remarcó que uno de los desafíos centrales de los grandes proyectos es demostrar impacto territorial desde etapas tempranas, mediante el desarrollo de proveedores locales, formación de capacidades y generación de condiciones para que las comunidades participen del crecimiento que impulsa la minería.
Con una inversión oficializada por US$891 millones, ingreso al RIGI y una etapa de factibilidad ya avanzada, PSJ continúa consolidando su hoja de ruta en Mendoza mientras empieza a definir variables estructurales para su futura operación, desde infraestructura y energía hasta logística e integración regional.



















Comentarios