San Romeleo ya tiene ley: lo que debe cumplir Arex antes de producir óxido de cobre en Malargüe
La Ley 9739 rige desde este martes y vuelve obligatorios los 70 artículos de la Declaración de Impacto Ambiental. Cumplidas esas condiciones, la compañía estima seis meses hasta la operación plena.

La Ley 9739, publicada el lunes en el Boletín Oficial de Mendoza, entró en vigencia este martes y ratificó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de Cobre San Romeleo. El proyecto de pequeña minería, cuya titular es LABSA S.A. y cuya operación está a cargo de Arex Mining S.A., se ubica en el distrito Río Barrancas, a unos 160 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe. La sanción definitiva llegó el 21 de octubre en Diputados, donde sólo votó en contra el bloque de La Unión Mendocina, después de la aprobación unánime del Senado.
La norma da fuerza de ley a la Resolución Conjunta 600/26 de la Dirección de Minería y 74/26 de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, fechada el 18 de septiembre. Cierra una evaluación iniciada en 2008 y habilita la etapa de explotación, pero la obra todavía depende de los 70 artículos de la DIA, que fijan lo que la empresa debe acreditar antes de entrar al sitio y antes de construir.
Garantías y línea de base, antes de pisar el terreno
Antes de cualquier actividad, la compañía tiene que presentar una línea de base ambiental actualizada, con un protocolo de rescate y relocalización de fauna menor y un plan de tránsito que la proteja. También debe contratar un seguro ambiental o constituir otra de las garantías previstas en el artículo 22 de la Ley 25.675, y acreditarlo cinco días antes de ingresar al lugar.
A eso se suman los planes de monitoreo ambiental y social y el de contingencias, sujetos a aprobación de la Autoridad Ambiental Minera. Las recomendaciones del informe final de la Comisión Evaluadora Interdisciplinaria Ambiental Minera, emitido el 17 de septiembre, también son obligatorias.
El agua y la ingeniería definen cuándo arranca la construcción
El segundo filtro aparece antes de la obra. El agua saldrá de un pozo existente en la propiedad, para el que la empresa debe obtener el permiso de uso del Departamento General de Irrigación, con el volumen previsto. El pozo tendrá que medir caudal y nivel estático y contar con un punto de muestreo. La Municipalidad de Malargüe pidió además evaluar su conexión con la vertiente del puesto, para resguardar la disponibilidad y la calidad del agua de los pobladores.
La DIA exige también la ingeniería de la pileta de mineral agotado, el dique de colas y las escombreras, con sus evaluaciones de riesgo, además del balance hídrico por equipo, los estudios de lixiviación y movilidad de metales y el plan de cierre. Esos requisitos alcanzan a un proceso de lixiviación amoniacal con carbonato de amonio en cuatro reactores cerrados: el óxido de cobre precipita por descomposición térmica, mientras el amoníaco y el CO₂ se recirculan para regenerar la solución.
Seis meses de obra para una planta de 40 toneladas diarias
Con esas condiciones cumplidas, el cronograma de la compañía prevé seis meses hasta la operación plena. Ese plazo incluye el acondicionamiento de 1.800 metros de huella minera, entre 500 y 700 metros de camino nuevo, un campamento para 10 personas y la planta. La superficie intervenida ronda una hectárea y la operación generará entre siete y nueve empleos directos.
La planta procesará 40 toneladas de mineral por día durante unos 20 años, sobre reservas estimadas en 1971 en 257.000 toneladas con una ley media de 1,29% de cobre. La inversión actualizada es de US$3 millones y el costo operativo, de US$837.000 anuales.
Un insumo que hoy se importa y un segundo carril en profundidad
La primera etapa apunta a unas 222 toneladas anuales de óxido de cobre. La segunda sumaría una etapa industrial en Malargüe para transformarlo en unas 710 toneladas anuales de sulfato de cobre pentahidratado. Ese volumen equivale a cerca del 70% de las alrededor de 1.000 toneladas de sales de cobre que Mendoza consume por año y que hoy importa, con los viñedos como uno de sus principales destinos.
La ley alcanza sólo a esa explotación. Sobre la misma propiedad, San Romeleo figura como el proyecto 68 de Malargüe Distrito Minero Occidental III, donde se evalúa por separado la búsqueda de pórfidos de cobre en profundidad. En el entorno, Arex también figura como operadora de Los Galgos, que usará el campamento de San Romeleo, y ejecutó trabajos de campo en Pórticos, ambos cateos de Apeleg S.A.
La publicación de la ley también fija el calendario de revisión: la DIA debe actualizarse al menos cada dos años, por lo que la primera actualización vence a más tardar en noviembre de 2028. El próximo paso de la empresa será acreditar la línea de base y la garantía para ingresar al sitio, y tramitar ante Irrigación el permiso de agua que condiciona la construcción.

















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